Los hoteles con spa son sólo el principio. La única elección que te separa de un viaje enfocado al autocuidado. Porque escogiendo alojamientos tranquilos, con una propuesta de wellness que se adapte a ti, estarás dirigiéndote en cuerpo y alma hacia la desconexión total.

Los siguientes consejos redefinen el arte de cuidarte mientras desconectas del mundo: nutrición equilibrada –y realista–, deporte suave en la naturaleza, descanso profundo frente al mar y una estancia a medida en resorts donde el bienestar es el protagonista.

El arte de cuidarte mientras desconectas del mundo

Desconectar y cuidarse no son propósitos opuestos. Puedes disfrutar de una pausa y, al mismo tiempo, primar aquello que te hace bien con hábitos fáciles y placenteros. Por ejemplo: quizás te motive plantearte el ejercicio como una diversión más, gracias al entorno que el destino y nuestros hoteles 5 estrellas te ofrecen. ¡El deporte genera endorfinas, una de las hormonas de la felicidad! Una idea que combina movimiento y exploración es alquilar unas bicicletas en lugar de usar el coche para los desplazamientos cercanos o para descubrir calas y senderos.

Sin extremos, el verdadero wellness empieza con una visión integral. Es decir, que el cuerpo –físico y mental– no sólo tiene que ser estimulado, también cuidado y mimado para equilibrar el sistema nervioso. Por eso, una de las claves de unas vacaciones más saludables es atender a la parte holística a través de tratamientos de relajación y belleza, momentos de descanso y tiempo de calidad compartido.

una taza de café sobre una mesa

Equilibrio perfecto sin renunciar a los caprichos vacacionales

Antes de imaginar una lista de prohibiciones, fíjate en los menús de los restaurantes y buffets. En nuestros resorts, los alimentos reales y frescos son una prioridad. Del desayuno a la cena, las propuestas gastronómicas están pensadas para ponértelo fácil. Podrás variar en cada comida y probar platos típicos de cada destino, acercándote al equilibrio. ¡Y sin renunciar a los caprichos vacacionales! Si te apetece un cóctel o un helado después de tu instante de paz en hoteles con spa, ¿por qué no saborearlo?

Pon en marcha tu energía con actividades que te conecten con el entorno

Paseos junto al mar

Los paseos junto al mar son una buena manera de que los niños hagan ejercicio en vacaciones o de romantizar ese viaje para dos. Aprovecha el escenario idílico que te ofrecen la playa y el atardecer para caminar sobre la arena sin mirar el reloj. Está demostrado que esta actividad mejora la circulación, el tono muscular y el estado de ánimo. Ponerte una pequeña meta como dedicar un ratito cada día a recorrer la orilla o bajar a pie hasta esa cala de postal te resultará más sencillo. Hacerlo con tu familia, tu pareja o tus amigos le añadirá un aliciente de motivación al plan.

Atrévete a probar disciplinas nuevas que despierten tus sentidos en la playa

La costa, el campo, las ciudades... las localizaciones que se descubren cuando se va de vacaciones son mucho más que un paisaje. Además de practicar deportes acuáticos, la playa es también un escenario perfecto para atreverse a probar nuevas disciplinas como una práctica de yoga o una clase de baile frente al mar. Hay experiencias para cada tipo de viajero. Los hoteles con tratamientos de spa, en terrazas abiertas al entorno marino, son otra clase de alimento sensorial.