Luxury & Lifestyle

Turismo de lujo Una escapada de lujo por Ibiza

Lugares secretos, tiendas de moda y restaurantes deliciosos: así es la Ibiza más exclusiva y más auténtica.

Icono de las tendencias y de la exclusividad, en esta isla Pitiusa se dan cita las últimas tendencias y las modas más extravagantes. Aunque en ocasiones es complejo distinguir el lujo de lo artificial, Ibiza siempre tiene algunas direcciones imprescindibles para los que buscan experiencias únicas, exquisitas y 100% ibicencas. Y prepárate para descansar en uno de los mejores hoteles solo para adultos de Ibiza, y disfruta con nosotros de la luz y la magia de una isla que lo tiene todo.

EL MAR SIN LÍMITES

Celebrities, familia real y alta sociedad en general se dan cita cada año en los puntos de encuentro marítimos más exclusivos de Ibiza: sus puertos deportivos. Y es que nadie se resiste a la tentación de navegar por el Mediterráneo entre recónditas calas, aguas calmadas y privilegiados fondos marinos. Y entre todos ellos, sobresalen dos:

Marina Santa Eulalia: se trata del puerto con mayor número de amarres de Ibiza y además, lujoso cobijo de algunos de los más exuberantes yates del mundo, aunque resulta curiosa la estampa de ver todas estas embarcaciones codeándose con las más tradicionales, como el llaüt, el típico barco de origen balear. Pero como no solo de barcos vive el hombre (¿o sí?) también en este puerto deportivo se encuentran, ya en tierra firme, algunas de las más exclusivas tiendas de ropa de la isla. Y un plan adicional: terminar el día disfrutando de una copa en la puesta de sol acompañados de una agradable brisa marina.

Marina Ibiza: No hay una ubicación mejor en la isla, ya que este famosísimo puerto deportivo se encuentra en pleno centro de la ciudad. Buen ambiente, una completísima carta de servicios náuticos y yates de gran eslora (hasta 60 metros) son la mejor carta de presentación de la Marina Ibiza. A esta introducción hay que sumarle, además, que su prestigioso club es una de las mejores opciones donde tomar algo rodeados de un ambiente de lo más selecto. 

PLAYAS SECRETAS

Más allá de los beach clubs o de las codiciadísimas hamacas, esta isla aún conserva arenales en los que el lujo de la tranquilidad y de la virginidad se hace real.

Azules infinitos contrastan con el verde de la vegetación que campa a sus anchas en Cala Xarraca, Sant Joan de Labritja, uno de los espacios naturales más espectaculares de la isla. Esta playa de arena dorada ubicada en el extremo norte de la isla es además un excelente punto de partida para explorar pequeños rincones aledaños o calas vecinas más tranquilas.

Una bahía de color turquesa profundo da la bienvenida, además, a todos aquellos amantes de los deportes acuáticos y la vida apacible, ya que aquí se puede, por ejemplo, alquilar un kayak con el que recorrer parte de la costa. O simplemente nadar a merced de las olas del Mediterráneo.

Cala Llentrisca, Sant Josep. Estamos ahora ante el que probablemente sea el más famoso ‘tesoro escondido’ de Ibiza. Tras esa afirmación, todo el mundo se habrá dado cuenta de que no resultará fácil llegar hasta aquí, aunque nadie dijo que alcanzar el paraíso lo fuera. Respaldada por frondosos bosques de pinos, tranquila y por lo general el objetivo para el gorjeo de las cigarras, Cala Llentrisca es uno de esos rincones vírgenes que aún hacen sentir al viajero como en otro mundo. La perfecta imagen de postal la proporcionan las coquetas cabañas de pescadores y hasta un modesto embarcadero, que junto a los privilegiados elementos con los que la naturaleza ha dotado a esta cala, forman una de las mejores playas de Ibiza.

En la búsqueda incesante por lugares más vírgenes y remotos, es Es Portitxol una alternativa lo suficientemente especial y espectacular para merecer el mínimo de esfuerzo que requiere su acceso. Su espectacular playa es casi circular, sus aguas son transparentes, verdes y turquesas y sí, es un rincón donde encontrar la quietud de otro mundo, de otra isla, de otra Ibiza.

 

LA ISLA MÁS DEPORTIVA… Y APASIONANTE

Los más aventureros encuentran en prácticamente toda la isla playas preparadas para deportes acuáticos con más carga de adrenalina, como por ejemplo el submarinismo. Y es que gracias a la claridad de las aguas de la isla y a su rico fondo marino, además de a su temperatura constante durante la época estival, Ibiza está repleta de rincones donde realizar inmersiones de prácticamente cualquier nivel, donde los buceadores disfrutan de enclaves únicos como Cap Nonó, Isla Conejera, Isla Bledas o Isla Espartá. Mención aparte merece el fondo del mar en el Parque Nacional de Las Salinas, que además es Patrimonio de la Humanidad, debido a la importancia ecológica de la hierba marina que crece aquí.

Una vez en la superficie, deportes de moda como el wakesurf, wakeboard o el esquí acuático son también sumamente populares en la isla. Lo mejor es practicarlos, siempre que el tiempo lo permita, a primera hora de la mañana y de octubre a abril, cuando el viento se transforma en un aliado y las playas están mucho más vacías de bañistas.

Alejados del mar, también resulta muy interesante conocer la otra cara de Ibiza pedaleando en una bicicleta. Kilómetros de pista que atraviesan preciosos pueblos con iglesias y cafés tradicionales. Dejando a un lado el asfalto, los campos de olivos y cipreses forman perfectos senderos que recorrer pedaleando, muchos de ellos con preciosas vistas al mar desde donde divisar la hora bruja de Ibiza, la puesta de sol más popular del Mediterráneo.

DE COMPRAS

Una isla que representa una de las mecas mundiales del lujo debe tener, de forma obligada, una oferta de shopping a la altura. Ibiza promete y cumple con creces ofreciendo algunas de las direcciones de compras más interesantes. Estas son algunas de las mejores.

Las tiendas multimarca están cobrando cada vez más popularidad en la isla, por lo que no resulta difícil encontrar algunas de las mejores salpicadas por muchos rincones de Ibiza.

Comenzando por su capital, algunas de las mejores son Mayurka Ibiza o Luz Ibiza, donde se puede encontrar los más exclusivos productos de firmas como Valentino, Balenciaga o los coloridos diseños de Paul Smith. 

Mucho más local y fruto de la historia que enriquece hoy la isla son los diseños de la Ibiza hippy de los 60 y los 70’s. Creaciones bohemias de aires vintage son las que encontramos en la tienda de Vicente Ganesha, un clásico de lo más popular que, no obstante, fue la primera tienda de moda de Ibiza. Todo un must.

Y si hablamos de compras ‘made in Ibiza’, no podía faltar en este listado la dirección por excelencia, que no es otra que la diseñadora Charo Ruiz. Ubicada en Santa Eulalia, Charo Ruiz es la representación de la tendencia ad-lib ibicenca, con creaciones tan blancas como vaporosas, tan oníricas como 100% ibicencas.

 

GASTRONOMÍA IBICENCA: LOS RESTAURANTES DE SIEMPRE, MEJOR QUE NUNCA

No hay verano que se precie ni temporada vacacional sin una paella en la playa. Obviamente, el arte de comerse un arroz en frente al mar no sabe igual si se hace en Es Torrent, en uno de los enclaves más privilegiados y sí, donde también sirven uno de los mejores arroces de Ibiza. Con sabor a mar, aunque sin poder verlo, encontramos el restaurante Pou Des Lleó, que también es un pequeño, y un antiquísimo, hostal. Dos must gastronómicos a donde acuden en peregrinación los autóctonos en busca de un buen refugio… y sobre todo de buena comida.

Para llegar hasta El Bigotes hay que recorrer de forma obligada pueblos como San Carlos y tomar dirección cala Mastella. Una vez aquí, que nadie se empeñe en buscar la carta. En este mítico chiringuito ubicado prácticamente sobre el mar el menú es, desde los años 70, el mismo que se encuentra hoy en día: un delicioso guiso de pescado con patatas como plato único. Podrás repetir cuantas veces quieras pero ojo, que con el rico suquet del pescado tu segundo plato es un arroz a banda ante el que caerse rendido. La amabilidad de la familia y las impresionantes vistas al Mediterráneo completan una visita que deja al comensal completamente satisfecho.

Carretera y manta. Pocos lugares en la isla conservan tan bien el espíritu hippy como el Bar Anita, donde es imprescindible pedir una de las especialidades de la casa, su licor de hierbas ibicencas. Aquí, además de comer y sobre todo beber bien, hay que fijarse en su curiosa decoración repleta de buzones. No se trata de un capricho del diseñador de moda, sino del fruto de una necesidad; este restaurante tiene además la función de ser la estafeta postal del entorno, ubicado en el verdadero corazón de la zona. Cerquita, muy cerquita de aquí y dirección Santa Eulalia, encontramos uno de los lugares más míticos de Ibiza, el famoso mercadillo hippy de Las Dalias. Puestos, artesanía, gastronomía y muchas ganas de pasarlo bien en el mercado más famoso –y con más historia- de la isla.

Dirección Santa Eulalia y tomando el desvío a Es Canar, no existe local mejor que Chirincana, un sencillo chiringuito de playa ubicado en cala Martina, muy cerquita del único camping de Ibiza. Una vuelta a las cosas sencillas de la vida, y de la gastronomía, abanderada por platos como ensaladas y pizzas caseras que disfrutar con los pies descalzos en la arena y música de en directo de fondo.

Y si el verano es a las sardinas lo que Ibiza al mar, será por eso que Acuario es el lugar ideal donde encontrar un chiringuito de tan solo diez mesas tan cercano al agua que si hace mala mar, el comensal se moja. Cuenta además con la peculiaridad de poder visitar la cueva aledaña donde el mar campa a sus anchas formando un acuario natural que también se puede visitar.