Portugal

  • PaísPortugal
  • CapitalLisboa
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Viajar a Portugal con IBEROSTAR Hotels & Resorts

Con 850 km de playas, Portugal es uno de los destinos más bellos para visitar durante el verano. Y no sólo durante el período estival, ya que también brinda muchas actividades de ocio, una excelente gastronomía, buenos vinos de fama internacional y paisajes de ensueño. Por lo tanto, si estás pensando en tomarte unas vacaciones, éste puede ser, sin duda, un destino perfecto.

Hoteles en Portugal

salón en habitación Junior Suite en IBEROSTAR Lisboa
Suite en hotel IBEROSTAR Lisboa

Lisboa

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Qué ver en Portugal

Si vas a visitar este país próximamente, éstos son algunos de los rincones que no te puedes perder en tu visita. ¡Toma nota!

Lisboa

La capital del país es un lugar indispensable. Histórica y melancólica, Lisboa es el punto idóneo para iniciar tu viaje por Portugal. Caminar por sus angostos callejones te hará disfrutar de los mejores miradores —o miradouros— de la ciudad, desde los que gozarás de panorámicas de ensueño. No te olvides de visitar la torre de Belén y el monasterio de los Jerónimos, dos de las obras maestras de la arquitectura manuelina. Si decides alargar tus vacaciones y pasar alguna noche en la ciudad, no olvides que en IBEROSTAR contamos con un hotel 5 estrellas en Lisboa que hará que tus vacaciones sean simplemente perfectas. Consulta nuestras ofertas y anímate a reservar una de nuestras habitaciones o suites.

Sintra

Declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, Sintra es otra visita obligada en tu viaje a Portugal. Sus monumentos más importantes son el Castelo dos Mouros y el Palacio da Pena. El primero, erigido en el siglo IX, es una fortaleza edificada por los árabes. El segundo es la verdadera joya de Sintra. Se trata de un colorido palacio de 1836 en el que vivieron los reyes lusos, y que ofrece unas vistas espectaculares. Otros lugares de Sintra que vale la pena conocer son la Quinta da Regaleira y el Palacio Nacional de Sintra. Por descontado, la proximidad con Lisboa y con las dos ciudades que integran con Sintra la Riviera portuguesa, Estoril y Cascáis, es otro aliciente más.

Oporto

La segunda ciudad portuguesa, situada al norte del país, es otro de los mayores reclamos lusos. Además del espectacular puente de Don Luis I —un prodigio de ingeniería de 1880, considerado como la estampa más icónica de esta urbe—, Oporto también destaca por rincones como la llamativa estación de San Bento, su catedral o Sé, la iglesia de San Francisco, la librería Lello e Irmão —aparecida en la saga de Harry Potter—, el Palacio de la Bolsa y los relajantes jardines del Palacio de Cristal. Además, el centro histórico de Oporto fue incluido en la lista Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1996. Y por supuesto, no podríamos dejar de mencionar el extraordinario vino de Oporto, su buque insignia gastronómico.

Aveiro

La llamada Venecia portuguesa lo tiene todo para cautivar al viajero. Poseedora de una pequeña red de canales surcados por embarcaciones tradicionales o moliceiros, Aveiro también despliega una gran cantidad de iglesias y conventos. Asimismo, se halla muy cerca de Costa Nova, una encantadora localidad de playa salpicada de casitas de madera pintadas de vivos colores.

Évora

Évora es la única ciudad lusa que forma parte de la Red de ciudades más antiguas de Europa. Su monumento más emblemático es el templo de Diana, una construcción romana originaria del siglo I a.C. y modificada en los siglos II y III de nuestra era. En 1986, su centro histórico fue elevado a la categoría de Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Algarve

La región más meridional del país regala hermosas playas de aguas de color turquesa. Éstas se hallan situadas cerca de las localidades de Albufeira, Praia da Rocha, Lagos, Tavira, Portimão, Faro o Silves, siendo esta última una de las más atractivas. En todas ellas, la oferta de hoteles es ingente. Al este del Algarve, los amantes de la naturaleza no pueden dejar de recorrer el Parque Natural de la Ría Formosa.

Madeira

Madeira es un auténtico paraíso natural. La isla, en el corazón océano Atlántico, cuenta con majestuosas montañas, playas preciosas, calas solitarias, tranquilos y verdes prados. Perderse en la isla con un coche puede ser un plan inmejorable. De ahí que visitar Madeira deba estar en tus planes de vacaciones en Portugal.

Azores

Este archipiélago de nueve islas, sito 1.400 km al oeste de Lisboa y en mitad del Atlántico, es otra propuesta imprescindible. Famosas por su riqueza de fauna y flora, así como su agradable temperatura durante todo el año, las islas Azores se han consolidado como un destino de turismo rural de primer orden. São Miguel y Terceira se cuentan entre sus islas más visitadas.

Qué comer en Portugal

Por su carácter secular de país marinero —la costa portuguesa tiene 943 km en la zona continental, 667 km en el archipiélago de las Azores y 250 km en Madeira—, el pescado y el marisco son dos de los ingredientes más socorridos de la gastronomía portuguesa.

De hecho, las recetas de bacalao —se calcula que hay unas 300 en todo el país, como el bacalao dorado o bacalao à brás— son una constante en los restaurantes de Portugal. No obstante, esta especialidad no es la única. Así, en la cocina portuguesa es también muy popular la sopa verde, un puré de patatas, col, ajo y aceite; las franceshinas, contundentes sándwiches originarios de Oporto, o los chorizos ahumados o alheiras de Mirandela.

Otro tanto podría decirse del arroz caldoso, de los cocidos (cozidos), a base de carne de gallina y de cerdo, o de las nutritivas feijoadas, un plato típico portugués de raíz brasileño y elaborado con frijoles y cerdo en salazón. 

A la hora del postre, merece la pena degustar algunas especialidades de repostería como los exquisitos pasteles de Belém, surgidos en el barrio lisboeta homónimo, el pão de Lóo de Ovar o los ovos moles (‘huevos blandos’), un dulce de Aveiro heredado de los obradores de los conventos locales de monjas.

En el apartado de quesos portugueses, conviene subrayar que el país cuenta con más de 12 quesos con denominación de origen protegida. Uno de los más apreciados es el queijo da Serra, el cremoso queso Sierra de Estrella, muy similar a la torta del Casar.

Por último, y lo que respecta a las bebidas, cabe referirse a la famosa ginjinha, un licor de guindas muy extendido en Lisboa, y, por supuesto, los insuperables vinos de Oporto.

Bom proveito!