¿Sabías que Lisboa es una ciudad más antigua que Roma? ¿O que Portugal es el líder mundial en la producción de energías renovables? La historia, las tradiciones y la proverbial sencillez portuguesa te harán sentir que has llegado al lugar adecuado. Ya sea en una escapada romántica, de viaje de negocios o con amigos, Lisboa y las playas de Algarve son dos destinos que nunca decepcionan. ¿Preparado/a para disfrutarlos en los mejores hoteles en Portugal?

Miradores, bohemia y pasteles secretos

Empinadas, laberínticas y coloridas. Así son las calles de Alfama, uno de los barrios más singulares de Lisboa, entre el castillo de San Jorge y la orilla del río Tajo. Llevar mapa no te servirá de nada: aquí siempre es mejor perderse, dejarse sorprender, disfrutar, fundirse con su gente...

Puertas del Sol es uno de los miradores más imponentes del barrio. Un lugar ideal para contemplar los tejados de Lisboa. Y para disfrutar de un exquisito pastel de Belém. Estas delicias rellenas de crema tienen 200 años de historia y una receta secreta que muy pocos conocen.

Monasterios, música y restaurantes en Lisboa

Chiado, La Baixa y Barrio Alto son otros lugares imprescindibles para conocer Lisboa. Recorrerlos a través de sus calles estrechas y llenas de historia te llevará a descubrir edificios sorprendentes. Como el monasterio de los Jerónimos, ubicado en el barrio de Belém.

Cuenta la leyenda que, en este templo Patrimonio de la Humanidad, el célebre explorador portugués Vasco da Gama rezó la noche antes de emprender su viaje a la India en 1497.

La noche más bohemia y tradicional enciende las velas en la ciudad vieja. Esquina de Alfama y el Café Luso son dos lugares que te transportarán a la Lisboa de 1900. Escuchar aquí un fado, el género musical por excelencia de Portugal, es un espectáculo único.

Si te gusta el fado, te fascinará visitar la Casa Museo Amália Rodrigues, y descubrir más de 30.000 objetos relacionados con la cantante portuguesa más famosa de todos los tiempos.

La gastronomía lisboeta es variada y sorprendente. Una combinación entre lo tradicional y lo sofisticado. Como Último Porto, en el noctámbulo barrio de Alcântara, y su exquisito bacalao con patatas y grelos. O Bel Canto, el único restaurante con dos estrellas Michelin liderado por José Avillez, discípulo de Ferran Adrià.

En el restaurante Luz, del Iberostar Selection Lisboa, podrás disfrutar de recetas con el tradicional bacalao, además de otros pescados y mariscos frescos de temporada. Su carta es un homenaje a los sabores del Atlántico y a la cocina tradicional portuguesa, en la que también destacan sus sabrosas carnes y arroces.

Una excursión a la cercana isla de Tavira te permitirá descubrir un enclave mágico, accesible únicamente en barco. Surca los canales del Parque Natural da Ria Formosa y olvídate de la rutina paseando por sus desiertas playas.

La ciudad de Porches, entre Lagos y Albufera, es conocida popularmente como la ciudad de la cerámica. En sus tranquilas calles descubrirás los tradicionales comercios dedicados a este tipo de artesanía, uno de los iconos de Portugal.

El atractivo natural más impactante del Algarve es la cueva de Benagil. Creada por la erosión del mar, parece una catedral de piedra en cuyo interior se encuentra una playa. Desde la playa de Carvoeiro puedes llegar a la cueva en barco, en canoa, ¡e incluso nadando!