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Habitación

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A caballo entre Oriente y Occidente, Marrakech es mucho más que un destino turístico. Situada en el suroeste de  Marruecos y a los pies del monte Atlas, esta acogedora ciudad de más de un millón de habitantes lo tiene todo para cautivar al viajero. Una afirmación que podrás comprobar en primera persona si te alojas en el hotel en Marrakech de Iberostar.

Además de contar con el mayor zoco del país y la plaza más animada de toda África, esta urbe puede presumir de un patrimonio arqueológico milenario, una oferta comercial y de restauración inagotable y gentes abiertas y hospitalarias que convertirán tus vacaciones en Marrakech en una experiencia única. 

A esto se suma un clima cálido durante todo el año, con una temperatura media anual de 19 °C, que oscila entre los 11,6 °C de enero y los 27,6 °C de julio. La escasez de lluvias, que suelen concentrarse de octubre a mayo, te ayudará a disfrutar aún más de tu viaje.

  • País: Marruecos
  • Hora:
  • Cambio: Dirham marroquí
  • Energía: 220 V

Descubre Marrakech

Qué ver en Marrakech

Marrakech está dividida en dos áreas claramente diferenciadas: la ciudad moderna y la medina, circundada de magníficas murallas de piedra arenisca roja. Declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1985, esta última zona concentra los principales monumentos y lugares de interés histórico.

Un punto idóneo para empezar a visitar Marrakech es la bulliciosa plaza de Yamaa el Fna, declarada Patrimonio Cultural Inmaterial en 2001. Allí serás testigo de un collage humano que no admite comparación: encantadores de serpientes, bailarines, cantantes, saltimbanquis, adivinos, sacamuelas… Te aseguramos que este escenario singular no te dejará indiferente.

Dirígete desde allí a la madrasa de Ben Youssef, una escuela coránica que debe su nombre al soldado almorávide Ali ibn Yússuf. Este llegó a reinar en el siglo XII y contribuyó a expandir Marrakech y a acrecentar su poder e influencia.

Otro edificio religioso que hay que conocer es la mezquita de Kutubia, cuyo minarete de 69 m de altura es la construcción más elevada de Marrakech. Su apariencia es muy similar a la torre de Hassan de Rabat y a la Giralda de Sevilla, lo que llama la atención de muchos visitantes.

Marrakech también destaca por su arquitectura palaciega. Prueba de ello es el palacio El Badi, edificado a finales del siglo XVI por el soldado saadí Ahmad al-Mansur para celebrar la victoria sobre los portugueses en 1578, en lo que se conoce como la batalla de los Tres Reyes.

Tampoco desmerece el espectacular palacio de la Bahía, levantado a finales del siglo XIX por Si Moussa, gran visir del sultán, quien estableció en él un harén. Si bien no lo consiguió, su intención era que fuese el más grande de todos los tiempos. A continuación, accede al palacio Mnebhi, un edificio andalusí de finales del siglo XIX que hoy acoge el Museo de Marrakech.

Aunque menos conocidas, vale la pena contemplar las tumbas saadíes, de finales del siglo XVI y pertenecientes a una de las dinastías que gobernaron la ciudad tras los almorávides y los almohades. Este recinto funerario fue abierto al público en 1917, año en el que fue redescubierto.

Conviene prestar atención a la Bab Agnaou, una de las 19 puertas de la ciudad —data del siglo XII, época en la que reinó la dinastía almohade—, y al Koubba Ba'Adiyn, un pequeño edificio de principios del siglo XII recientemente restaurado. Es el único ejemplo de arquitectura almorávide que se conserva en Marrakech.

Al oeste de la ciudad y a las puertas del Atlas, te esperan los hermosos jardines de la Menara, construidos en el siglo XII por el califa almohade Abd Al-Mumin. Su elemento más llamativo es un sencillo pabellón rematado con un tejado verde. No te olvides del jardín Majorelle, un jardín botánico del pintor francés Jacques Majorelle (1886-1962), creado en 1931.  

Qué hacer en Marrakech

Sin obviar su bellísima arquitectura, Marrakech brinda otras muchas opciones al visitante. Una de ellas tiene que ver con la deliciosa gastronomía marroquí, que podrás saborear en cualquiera de sus numerosos restaurantes… o en Iberostar Club Palmeraie Marrakech, el mejor hotel de 4 estrellas en Marrakech. No te vayas sin probar la harira, una nutritiva y exquisita sopa; los tajines de carne de vacuno, pollo o verduras y el cuscús. Un consejo: pide un refrescante zumo de azúcar de caña en las inmediaciones de la plaza de Yamaa el Fna.   

Ahora bien: si quieres familiarizarte aún más con el recetario local, la ciudad dispone de algunas empresas que organizan clases de cocina marroquí. ¿Te animas a ponerte el delantal?

No menos recomendable resulta contemplar el amanecer y los áridos paisajes marroquíes desde un globo aerostático. En el centro de la ciudad, hay numerosos operadores turísticos que organizan esta actividad. Haz la prueba: ya te adelantamos que habrá valido la pena madrugar.

También puedes recorrer el exuberante palmeral de Marrakech, donde se encuentra tu hotel con spa, a lomos de un dromedario. ¿Te lo imaginas?

Por otro lado, no es un secreto para nadie que Marrakech es una especie de paraíso terrenal para los amantes del shopping. Anímate a perderte en los laberínticos zocos de la medina y pon a prueba tus habilidades con el regateo. Allí encontrarás de todo: productos de artesanía, joyas, artículos de marroquinería, ropa y complementos, las típicas babuchas y el aceite de argán, que se elabora con el fruto de un árbol que solo crece en Marruecos.

Pero si lo que te apetece es dejar la mente en blanco después de una jornada de visitas y compras, nada mejor que un relajante hammam, la versión marroquí de los tradicionales baños turcos. Las sesiones incluyen baños de vapor, un tratamiento exfoliante y un masaje que te dejará como nuevo/a.

Reserva tu hotel en Marrakech

Iberostar Hotels & Resorts quiere estar a la altura de todo lo que pone en tus manos Marrakech. Y para ello, tu gran aliado será el Iberostar Club Palmeraie Marrakech, un hotel con piscina, centro de belleza, salas de reuniones para tus viajes de negocios a Marruecos y mucho más. Además, es perfecto si tienes intención de viajar con niños a Marrakech.

No lo dejes escapar: echa un vistazo las ofertas de hoteles en Marruecos, reserva una de las habitaciones disponibles y prepárate para conocer los secretos de Marrakech, la hipnótica Ciudad Roja. ¡Repetirás!