Feel Good

Vida sana Ventajas de darte un masaje al aire libre

En la playa, bosque o bajo las estrellas se multiplican los beneficios del tratamiento

Si lo que necesitas es la relajación máxima, ¿por qué no matar dos pájaros de un tiro y combinar un masaje con un entorno al aire libre espectacular y revitalizante? La respuesta, obviamente, es un sí. Elegir el tipo de paisaje en el que te des el masaje puede tener diferentes efectos en tu cuerpo y mente, por lo que es fundamental elegir el espacio más adecuado a tus necesidades.

Durante el atardecer y el amanecer

Un masaje durante la salida o la puesta del sol también puede ser increíblemente beneficioso. Estar 'sintonizado' con la belleza natural de ambos instantes puede mejorar el bienestar emocional de una persona, según un estudio de la Universidad de California en Berkley.
 

Un estudio similar de la misma investigadora, Jia Wei Zhang, reveló que esas mismas emociones que mejoran el bienestar personal también provocan que los seres humanos seamos más generosos, por lo que el efecto es doble y hasta contagioso.

La exposición controlada al sol es un antiguo método de curación ya que es capaz de recargar las energías de los seres humanos. Emisor de la luz ultravioleta que el cuerpo necesita para una salud óptima, el sol estimula la producción de melanina así como la mejora del metabolismo. En los seres humanos, la vitamina D se transforma en calcio para el cuerpo, lo que produce que se aumente la producción de endorfinas, la hormona que causa felicidad y la satisfacción a la vez que previene la depresión.

Por otro lado, la luz solar tiene efectos muy similares a los del ejercicio y tiene un gran impacto positivo en la resistencia, la aptitud, el desarrollo muscular y hasta el sistema inmunológico. Además, aumenta el contenido de oxígeno en la sangre y mejora la capacidad del cuerpo para suministrar oxígeno a los tejidos. Los glóbulos blancos, que aumentan con la exposición al sol, juegan un papel importante en la defensa del cuerpo contra las infecciones.

La luz solar también puede curar la depresión. El sol del mediodía puede entregar 100.000 lux en comparación con los 150-600 lux que se obtendría de las luces artificiales. La privación de la luz solar puede causar una condición llamada trastorno afectivo estacional (SAD), una forma de depresión. Es más común en los meses de invierno, pero también es habitual en personas que trabajan largas horas en edificios de oficinas. La luz del sol es también óptima para el sistema nervioso, reduce la presión arterial y disminuye la ansiedad.

 

Sumergirse en los sonidos del entorno natural

Además de los efectos psicológicos de contemplar su indiscutible belleza, los sonidos de la naturaleza son increíblemente curativos para el cuerpo humano. Entre otras cosas, ayudan a aliviar los problemas del sueño y son regenerativos. "Pueden tener un efecto restaurador en nuestras capacidades cognitivas", afirma el Dr. Jonas Braasch, un musicólogo e investigador que estudia los efectos de los sonidos de la naturaleza en el cuerpo humano en el Instituto Politécnico Rensselaer.

Para ello, lo mejor es recibir un masaje junto a una cascada, escuchando los sonidos naturales del agua en lugar de una grabación o un hilo musical. Otra opción es trasladar la camilla de masajes a la playa y escuchar los sonidos del mar y empaparse de los aromas oceánicos mezclándose con aceites naturales y sentir la brisa calmante.