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Viaje a Miami Miami en tres días apasionantes

¿Solo tienes 72 horas? Tranquilo, si sigues esta mini guía no te perderás nada

La capital de Florida, más que una ciudad, es una mezcla de influencias y estímulos. Combina encantos urbanitas con tardes de playa, noches animadas con artistas sin complejos y cafés caribeños con bistrós europeos. Una mezcla única que merece la pena visitar en tres días… o muchos más.  

 

DÍA UNO

Distrito de Wynwood

Lo mejor es empezar el día dejándote ver en el moderno Panther Coffee, la primera toma de contacto con este apasionante barrio. El antaño deteriorado y degradado Wynwood District se ha convertido en el epicentro de las corrientes artísticas más eclécticas de la ciudad.  Almacenes, edificios y antiguas fábricas abandonados han sido rehabilitados en espacios de arte, galerías, restaurantes, cafés, winebars y pubs.

Como no podía ser de otra manera, las fachadas de los edificios también destilan creatividad en estas calles. El mejor ejemplo son los murales Wynwood Walls donde los mejores artistas urbanos del mundo dejan su huella en lo que es una especie de Art basel callejero y canalla. El distrito cuenta con más de 70 galerías repletas de obras locales e internacionales, una gran variedad de tiendas coquetas, anticuarios, bares animados y cafés extravagantes. De ahí que la mejor opción sea recorrerlo en bicicleta, el medio de transporte oficial de la ciudad.

Una de las paradas imprescindibles es la Margulies Collection at the Warehouse, a la que se suman algunos espacios polivalentes sólo posibles en Miami, como Swgr Gallery, una sorprendente galería de arte - tienda. Y para almorzar, una comilona a base de sándwich cubano en la Enriqueta's Sandwich Shop.

El Distrito de Artes de Wynwood también tiene una de las instalaciones de arte callejero al aire libre más grandes del mundo.  El Wynwood Art Walk fusiona jolgorio al estilo Miami con arte y se organiza el segundo sábado de cada mes. Imprescindible.

DÍA DOS

South Beach

Un viaje a Miami no sería completo sin disfrutar de South Beach, el emblemático destino costero de la ciudad. Comúnmente apodado SoBe, aquí los ricos y los famosos comparten terraza con lo extravagante y lo excéntrico.

Merece la pena dedicar una mañana a disfrutar de las largas playas salpicadas de sombrillas y adoradores del sol, bañándose en sus aguas tropicales o practicando pádel surf. Su paseo marítimo es perfecto para dar un paseo y dejarse ver. Además, un caleidoscopio de restaurantes y bares con vistas a la playa ofrecen un amplio repertorio que va desde los platos más exquisitos y prohibitivos hasta los sándwiches hechos a mano.

Aquí las opciones son muy variadas. Puedes tomar un almuerzo ligero en una tumbona o darte un capricho en la terraza de Driftwood Room, un restaurante “de la granja a la mesa” que ofrece platos sabrosos y frescos basados en los ingredientes clásicos de Florida, regentado por Alex Guarnaschelli, una de las estrellas de Food Network.

El sabroso almuerzo se debe de reposar en la piscina de un hotel, como el Iberostar Berkeley en la glamurosa Collins Avenue, un lugar exclusivo ubicado en el lugar ideal para explorar South Beach.

Uno de los mejores planes que se pueden hacer en Miami es recorrer edificios de estilo Art Deco en South Beach. Lo idóneo es comenzar en el Art Deco Welcome Center para repasar la historia de este estilo artístico con audioguías o contratando un tour. Abre todos los días excepto los lunes de 10 de la mañana a 5 de la tarde.

Eso sí, también se puede abordar este estilo libremente, paseando por el Miami Beach’s Art Deco District tu propio ritmo y aprender sobre historia de la arquitectura utilizando una guía para Ipod y un mapa. Siguiendo paso por paso, estetour completo dura aproximadamente una hora y media, pero se puede adaptar al paso de cada uno.  

Para cenar, SoBe es un caleidoscopio gastronómico con decenas de propuestas de muchos lugares del mundo. Macchialina, uno de los mejores restaurantes italianos de Miami. Regentado por la pareja formada por Jen Chaefsky y Michael Pirolo, ex chef de Scarpetta, es conocido sobre todo por sus pastas caseras y su cremosa polenta acompañada por ragú de salchichas. Otras especialidades son la mezzaluna rellena de remolacha con avellanas, la mantequilla salada de ricota, los parpadelle Boloñesa con conejo y la fondue de salchichas.

Por su parte Joe’s Stone Crab es el mantel preferido por los amantes del marisco. Y también una institución en la ciudad ya que se fundó dos años antes (1913) que la ciudad de Miami Beach (1915. El local bulle con una selección de marisco fresco y carne, con personal dedicado a prepararlo durante todo el día, que se encarga de cortar la pieza perfecta. Es famoso por su especialidad, el cangrejo, por el que la gente viaja a Miami desde todo el planeta. Las pinzas, servidas con su clásica salsa de mostaza han protagonizado las cenas de cumpleaños, aniversarios etc, de varias generaciones.

Más cerca de Lincoln Road, Yardbird Southern Table & Bar es aplaudido por su cocina sureña, como el pollo frito crujiente con gambas con sémola de maíz y tomates verdes fritos. El local tiene una zona exterior donde admiten mascotas.

DÍA TRES

Little Havana

En tu último día en Miami, puedes viajar a Cuba sin salir de la ciudad yendo a Little Havana, el corazón de la comunidad hispana de Miami. Aunque originalmente fue un barrio cubano, ahora acoge inmigrantes de todos los países de Latinoamérica. En esta zona, donde transcurre la vida cotidiana del Miami de habla hispana, se puede disfrutar de Cuba a través de su comida, su café y su cultura, sobre todo los fines de semana. Destaca la arteria principal de Little Havana, Calle Ocho, que está cuajada de tiendas, galerías y restaurantes.

Para comer, Versailles Restaurant es un clásico. Lo que empezó siendo una sencilla tienda de café y sándwiches se acabó convirtiendo en una casa en la que se sirve auténtica comida cubana desde 1971. Es frecuentado por músicos, celebrities y políticos, y cuenta con un menú tradicional basado en recetas familiares, con platos únicos que lo han convertido en una querida institución en la ciudad. No hay que irse sin probar el sándwich cubano, con cerdo asado, queso suizo, mostaza y pepinillos, o sus crujientes croquetas. Otro de sus platos estrella es el lechón asado.

Tras la comida, Little Havana cuenta con su propia liturgia: tomar un café cortado (o “cortadito”) por sólo 50 centavos en alguno de los puestos callejeros y ver cómo se enrollan cigarros en los talleres familiares de la zona. Para los que no aman la cafeína, siempre estarán las bolas de helado casero Abuela María, de la Azúcar Ice Cream Company cuyos sabores están inspirados en los postres tradicionales cubanos: guava, crema de queso y galletas.

Little Havana es divertido durante el día, pero por la noche tiene una energía especial, especialmente el último viernes de cada mes, en el que las calles se llenan de gente jugando al dominó, de “torcedores” de puros, cafecitos, mojitos, baile y arte cubano.

 

Downtown Miami

El centro de Miami o ‘Downtown’ es una forma perfecta de despedir Miami. Aquí se puede disfrutar de una animada vida nocturna gracias a su amplia variedad de bares, restaurantes y discotecas. Las terrazas de sus imponentes rascacielos ofrecen vistas únicas sobre Biscayne Bay, así como innumerables restaurantes y locales de copas. Desde aquí, la “Ciudad Mágica” ofrece planes perfectos para todo tipo de viajeros.

Para un plan relajado está Blackbird Ordinary, una taberna famosa por su happy hour de cócteles y sus actuaciones musicales en vivo. Para cenar, el centro de Miami cuenta con numerosos locales. El popular gastropub 180 Degrees at the DRB, dirigido por Chef Ryan Martin, es conocido por sus hamburguesas. Uno de sus clásicos es la 50/50, con chorizo, ternera, queso frito, maduros, huevo frito y alioli picante.

Otra buena opción para cenar es NIU Kitchen, un bar de tapas especializado en platos catalanes. Regentado por el barcelonés Deme Lomas, la carta cambia con frecuencia y siempre ofrece diferentes variedades de tartar, sopa de tomate fría con helado de mostaza y foie gras a la sartén con pan de miel, manzana y frambuesas.