Fecha de publicación 20/03/2026
El lado más sorprendente de la Riviera Maya
Alojarse en estos hoteles en Riviera Maya es todavía mejor con una buena historia detrás. La Península de Yucatán en México esconde muchos secretos relacionados con la antigua civilización maya, sus tradiciones y su entorno natural. Incluso el propio nombre de “Yucatán” proviene de un interrogante lingüístico.
Si te consideras un viajero curioso, el Caribe mexicano te enamorará a base de sorpresas. Lo que viene a continuación no es una guía de viaje al uso, sino un peculiar compendio de esas curiosidades de la Riviera Maya que harán de tus vacaciones una experiencia profunda y emocionante.
El lado más sorprendente de la Riviera Maya
La seguridad y el lujo de poder elegir nuestros hoteles Todo Incluido en Riviera Maya no son incompatibles con descubrir su lado más sorprendente mientras te adentras en la cultura local. Queremos que durante tu estancia conectes con sus costumbres y paisajes de una manera real. Esta idea forma parte de la filosofía de los alojamientos Iberostar –y se siente en la atmósfera, la propuesta gastronómica, las habitaciones o las actividades–.
La clave está en alcanzar el equilibrio. Por ejemplo, con senderismo diurno y planes exclusivos en el resort por la noche. Los siguientes datos curiosos sobre RM te ayudarán a escoger qué planes y lugares de interés representan esa armonía para ti.
Misterios que desafían la lógica
Chichén Itzá es un calendario gigante de piedra
La ingeniería de los mayas era tan avanzada que, ya en el año 1200 d.C., lograron proezas como la construcción del Templo de Kukulcán, más conocido como Chichén Itzá. En realidad, se trata de un calendario de piedra gigante, con cuatro escalinatas con 91 escalones cada una; en total, 364 –más la plataforma superior, 365–.
Durante los equinoccios de primavera y otoño, el juego del sol y la sombra traza la silueta de Kukulcán, la deidad suprema con cuerpo de serpiente emplumada a quien se consagró el templo. Además, las 9 terrazas escalonadas de su estructura cuentan con 18 cuerpos –como los meses del calendario haab o solar maya– y 52 paneles –al igual que los años que componen el ciclo de su Rueda Calendárica–.
Chichén Itzá no es sólo una pirámide, sino una “matrioshka”
Una pirámide dentro de una pirámide que, a su vez, está dentro de otra pirámide. Uno de los secretos de Chichén Itzá es que, por dentro, parece una matrioshka. como si de una muñeca rusa se tratase, cada una de sus tres capas pertenece a una época distinta. En el núcleo, se sitúa una puerta que, para los antiguos mayas, conducía al infierno. Además, en el interior de la construcción geométrica de mayor tamaño, se encontraron restos humanos y una enigmática estatua de un puma con jade engarzado.
Los cenotes son considerados la entrada el inframundo
En México, el tequila y el mezcal son elixires mágicos que se relacionan con la sacralidad del agave, la planta de la que proceden. Del mismo modo, elementos naturales, como los cenotes, poseen alma y están directamente relacionados con la morada de figuras como Chaac, dios de la lluvia.
Además, se piensa que a través de ellos se puede acceder al inframundo –Xibalbá–, simbolizando portales divinos que, literalmente, rompen el suelo hasta llegar a las profundidades de la Tierra, al mismo tiempo que se abren como ojos de gigantes para recibir la luz del mundo.
La ceiba era el internet de los antiguos mayas
La ceiba, un árbol sacro para los primeros mayas, conecta el reino de los mortales con el de los dioses. Se trataba de un punto de comunicación vegetal donde sus altas ramas sostenían la elocuencia de los cielos, el tronco representaba el plano terrenal y las raíces descendían hasta Xibalbá. Puede que este dato curioso acabe convirtiéndose en una metáfora de la sensación de unión con la naturaleza que experiementarás en nuestros resorts 5 estrellas en Riviera Maya.
El color “azul maya” es un enigma químico que duró siglos
Existe un color inmortal. Un pigmento imperecedero que, durante siglos, intrigó a la comunidad científica. Es el “azul maya”, un tono entre turquesa y pitufo conseguido al combinar índigo natural de la planta llamada añil con arcilla paligorskita americana. Esta mezcla dio como resultado un matiz poderoso, que resiste el paso del tiempo y a los estragos causados por la humedad, los ácidos y la luz solar.
El azul de los mayas es la calma de tus vacaciones y la eternidad; un avance tecnológico ancestral con simbología que se empleaba en murales y –sí– en sacrificios para evocar el agua y el éter.
Maravillas de la naturaleza
La arena de la Riviera Maya no quema los pies
En las playas donde se ubican los hoteles en Riviera Maya de Iberostar, la arena no quema. ¿El motivo? El elemento principal de que se compone: carbonato de calcio resultante de la descomposición de restos de corales y conchas de otros animales marinos. Este compuesto químico natural (CaCo3), refleja los rayos solares en lugar de absorberlos, como es el caso de los arenales volcánicos o silícicos.
Los cenotes tienen dos capas de agua que no se mezclan
Algunos “ojos de agua” de México tienen dos capas que no se mezclan: hacia la superficie, una de agua dulce y, en su parte más profunda, otra de agua salada. La razón es física y tiene que ver con su diferencia de densidad. La dulce resulta menos densa, ya que la sal pesa.
La frontera entre ambas se denomina “haloclina” y puede crear un efecto visual borroso, como de espejo. Lo comprobarás al bucear en los cenotes –si viajas con niños, los hoteles con toboganes en Riviera Maya ofrecen un plan acuático más tranquilo–.
Existe un pájaro que te guía hacia el agua dulce
Si en tus excursiones buscas masas de agua dulce escondidas, deja de mirar, detente y escucha. El trino del toh te guiará. Esta ave endémica, también conocida como pájaro reloj o Momoto (Eumomota superciliosa), anida en las paredes de piedra caliza de los cenotes y también en los manantiales con cavernas. Su canto es una especie de “hu-hu” muy característico.
Lo identificarás por su pico curvado, como el de un cuervo; y por sus colores, entre el azul, el verde, el negro y el marrón rojizo. Su larga cola, con dos plumas en el extremo, recuerda a un péndulo.
El sargazo tiene un “gemelo” llamado pasto marino
Igual que la Posidonia oceanica en el Mediterráneo, el sargazo desempeña una importante función ecológica en el Caribe. Cuando flota en mar abierto, proporciona refugio, alimento y espacios de reproducción para peces, crustáceos y tortugas de mar. Su “gemelo” sumergido es el pasto marino, un ecosistema de aguas poco profundas y cálidas integrado por plantas con hojas, flores, raíces y hasta frutos.
No las confundas con algas, pues no lo son. Un sinfín de especies protegidas se nutren de estas praderas, donde predominan el pasto tortuga (Thalassia testodinum), el pasto de manatí (Syringodium filiforme) y el pasto de los bajos (Halodule wrightii).
El último gran secreto del Caribe
El segundo arrecife más grande del planeta nace aquí
El segundo arrecife de coral más grande del planeta, el Arrecife Palancar, nace cerca de la Península de Yucatán. En concreto, en el Parque Nacional Arrecifes de Cozumel. La UNESCO lo declaró Patrimonio de la Humanidad en 1996 en reconocimiento a su valor medioambiental y para la biodiversidad planetaria. Entre sus moradores más famosos, se encuentran la tortuga caguama o boba, la raya águila, el pez ángel, la morena, la langosta y el coral cerebro.
El nombre “Yucatán” nació de una confusión de idiomas
La literatura de tus vacaciones en hoteles sólo adultos en Riviera Maya se nutrirá de relatos tan apasionantes como el del origen del término “Yucatán”. Según los registros históricos, cuando los primeros colonos españoles llegaron a este territorio preguntaron por el nombre del lugar a sus habitantes originarios, los mayas. Estos debieron de responder con una expresión similar a “uh yu ka t'aan”, que podría traducirse como “escucha cómo hablan” –pues, obviamente, no entendían el idioma de los recién llegados–.
Las iguanas son las verdaderas dueñas de las ruinas
Ni la vegetación de la selva, ni la energía sagrada. Las verdaderas dueñas de yacimientos arqueológicos en RM como Tulum, Cobá o Chichén Itzá son las iguanas. En especial, la iguana rayada (Ctenosaura similis), un animal que ha estado allí desde siempre y al que le encanta tomar el sol sobre la piedra. Aunque impresionen por su magnitud –pueden llegar a medir hasta 1,5 metros–, te alegrará saber que se trata de criaturas herbívoras; pacíficas e inofensivas.
Trátalos con el respeto que se merecen. El dios Itzamná, el señor maya de los reptiles, te lo agradecerá. Estos consejos para viajar a RM te ayudarán a planear tus vacaciones en hoteles en Riviera Maya desde una perspectiva de turismo responsable y cuidadosa con todos los seres.