Fecha de publicación 17/03/2026
Comida típica de Portugal: 10 platos que te harán volver
Objetivo: volver una y otra vez a los lugares donde eres feliz. Y, aunque no necesites ninguna excusa para hacerlo, la comida típica de Portugal puede convertirse en una muy buena. Porque cada nueva escapada al país europeo, conocido como "el jardín junto al océano" por su riqueza ecológica, provocará que te enganches un poco más a su gastronomía. En tus viajes, descubrirás sabores y rutas que no sabías que existían; recetas y costumbres que expandirán el espacio que hay entre tu paladar y tu mente. Si estás pensando en unas vacaciones en Portugal, deja que su cocina sea tu mejor guía.
Comida típica portuguesa
El alma viajera de los platos y dulces portugueses aúna lo mejor de la dieta mediterránea y lo más interesante de otras culturas culinarias del mundo igual de vibrantes. Brasil, La India o el Magreb están presentes en su cocina a través de técnicas, ingredientes y combinaciones de alimentos importados directamente desde el corazón de estas tradiciones. El influjo del campo gallego, tanto por proximidad geográfica como por afinidad de modos de vida, también se percibe en muchas de sus elaboraciones. En los hoteles todo incluido de Iberostar en Portugal, tendrás la oportunidad de profundizar en estos y otros matices e inspiraciones de su historia gastronómica, con espacios de restauración que se adaptan a todo tipo de viajeros. Aquí va un pequeño aperitivo de lo que te espera.
1. Caldo verde
El caldo verde es una comida típica portuguesa con versión vegana, ideal para el invierno. Se trata de una receta fronteriza con influencias de la cocina gallega, que se elabora con couve galega, una variedad de col cultivada entre viñedos a orillas del Río Miño (la puedes sustituir por berza, repollo o kale), patata hecha puré, cebolla, ajo, aceite de oliva, agua y sal. De manera opcional, se le pueden añadir unas rodajas de chorizo o de salchicha. Suele tomarse con broa de milho, un tipo de pan de maíz muy común en Portugal. Es costumbre consumirlo después de la medianoche para celebrar el Año Nuevo, y también durante las fiestas de los santos populares.
Tanto si buscas hoteles para familias en Portugal como una escapada en pareja, en los espacios gastronómicos de los resorts Iberostar se priorizan los ingredientes de cultivo local, que se encuentran en la base de una alimentación natural y saludable en armonía con las estaciones. Así, todos los platos y menús son diseñados bajo esta filosofía. La selección foodie de cercanía e internacional de sus buffets y restaurantes temáticos te conquistará por el estómago. En Portugal, podrás probar un auténtico bacalao a la portuguesa o una cataplana marinera, además de otras deliciosas comidas típicas de Portugal.
4. Francesinhas Portuguesas
Las francesinhas portuguesas fueron creadas en la ciudad de Oporto. Este contundente bocado, parecido al croque-monsieur francés y que, en la actualidad, traspasa fronteras, consiste en colocar un pan de molde grueso o un sándwich de varios pisos (que puede estar relleno de ternera asada, jamón, salchicha, chorizo o lomo, además de queso en lonchas) en un plato hondo; para a continuación cubrirlo con más queso rallado, gratinarlo y bañarlo en una salsa molho más o menos picante a base de tomate y cerveza. La francesinha, como buena comida típica portuguesa, se sirve acompañada de patatas fritas. ¿Te ha entrado hambre? Quizás la visión de esta receta, unida a tu personalidad astrológica en vacaciones, te incite a viajar con las papilas gustativas antes que con el resto del cuerpo. Organiza tus vacaciones en Portugal y convierte cada plato en un motivo para volver.
5. Bifana
¿Tienes pensado recorrer Portugal en bici o hacer senderismo por uno de sus muchos parques naturales? Estás de suerte. Porque, además de practicar el turismo sostenible mientras te mantienes activo, en este destino también tendrás la opción de parar a reponer fuerzas en medio de tus rutas con otro contundente bocadillo: la bifana. Si te gustan las francesinhas portuguesas, también te gustará este emparedado a base de chuletas de cerdo cortadas finas y marinadasen vino blanco, zumo de limón, laurel, ajo y pimentón. La carne se sirve dentro de un papo seco, un tipo de panecillo blanco, muy consumido tanto en Portugal como en Badajoz. Incluye en la mochila esta vianda, una botella de agua rellenable y el resto de tu kit desperdicio cero y… ¡prepárate para explorar paisajes increíbles! También querrás acudir a los bares y mercados de abastos lusos a la hora del almuerzo, donde es tradición pedir una bifana con una bebida fría como aperitivo. Después de la aventura, nada como regresar a tu hotel todo incluido en el Algarve para descansar y recargar energías.
6. Pollo portugués (frango)
El frango portugues se cocina de diversas formas. Una de las más populares es al piri piri, una técnica que consiste en asar el ave entera al carbón, luego de haberla marinado en una mezcla de AOVE, limón, ajo, orégano, pimentón, jengibre, sal y piri piri, un tipo de chile procedente del continente americano que fue introducido en Europa tras las expediciones transoceánicas de los siglos XV y XVI. Este plato también enlaza con la festiva tradición de la churrasqueira, importada de la gastronomía brasileña e inseparable de la comida típica de Portugal después de centenios de interacción. ¿Tienes algo que celebrar junto a tus seres queridos? ¿O tal vez quieras aprovechar ese viaje en pareja para pedirle matrimonio al amor de tu vida? Los hoteles para parejas en Portugal de Iberostar son el escenario perfecto para compartir un frango al piri piri con los tuyos en una fecha señalada, tal y como hacen los portugueses, mientras brindas con un cóctel por lo que está por venir.
7. Leitao
En Portugal, la carne más consumida es la de cerdo. Los productos ibéricos de la región del Alentejo, que comparte clima y terreno con la dehesa extremeña, cuentan con gran fama. Entre las elaboraciones propias de la zona, destaca el leitao (lechón, en portugués). Tal y como sucede con el pollo portugués (frango), el leitao se prepara asando el animal entero, en este caso, en un horno de leña, a fuego lento y durante al menos dos horas. Antes de cocinarlo, se frota con un diente de ajo, grasa de cerdo o aceite de oliva, sal y pimienta. Se sirve acompañado de patatas fritas o asadas y ensalada de lechuga, tomate y cebolla. ¿Una propuesta de plan para recorrer los sabores del mapa de España y Portugal? Organizar una ruta gastronómica, un modo diferente de viajar que te descubrirá los secretos de los destinos a través de la historia de sus comidas. Encuentra tu hotel en el Algarve y convierte la ruta en una experiencia completa, con la comodidad de un resort en primera línea de playa como punto de partida.
Dulces portugueses
8. Pastéis de nata
No hay que confundir los pastéis de nata o pasteles de nata con los pastéis de Belém. Mientras que la primera denominación se refiere a todos los dulces portugueses de este tipo, la segunda distingue del resto a los que se elaboran en la freguesía de Belém, el distrito de la ciudad de Lisboa donde se cree que fueron creados. Su ritual de preparación no tiene nada que envidiarle a otras expresiones de arte lisboeta: la cola que se forma ante la puerta de la Casa Pastéis de Belém a diario te dará una idea de hasta dónde llega su fama. Eso sí, en esencia, la receta es la misma que la de los pastéis de nata. Dicen que estas pequeñas tartaletas moldeadas con masa de hojaldre y rellenas con una crema hecha con huevos, azúcar y leche, ligeramente tostada en su superficie, son un bocado divino.
9. Bolo de arroz (bolinha)
Es probable que, después de disfrutar de exquisiteces saladas de la comida típica portuguesa como la cataplana o la bifana, te apetezca también algo dulce. Por ejemplo, una bolinha portuguesa mojada en un café preparado a la manera de Portugal (similar al expreso italiano, pero algo más largo y suave al gusto). Esta receta cien por cien golosa, representativa de las célebres confiterías de Lisboa, se elabora con harina de arroz (un grano apto para celíacos y recuerda a una magdalena. Se trata de un pequeño bizcocho de textura esponjosa y ligera, con azúcar glass por encima e ideal para hundir en una taza humeante, ya que absorbe con facilidad los líquidos. Lo reconocerás por su característico envoltorio de papel, transparente en algunas zonas debido a la mantequilla. Los hoteles para familias en el Algarve te invitan a vivir estos pequeños placeres sin prisa: la experiencia de su sabor, unida al aroma del café, te mantendrá anclado con los cinco sentidos a la felicidad del momento presente.
10. Torta de Viana
La Torta de Viana, también conocida como torta real, es uno de los muchos dulces portugueses que se elaboran con huevo, harina de trigo y mantequilla. Originario de Viana do Castelo, una localidad situada al norte del país, este delicado pastel se prepara haciendo una masa de bizcocho, para después estirarla y moldearla con las manos hasta obtener un rollito esponjoso y cilíndrico, que se rellena con una crema de yemas y se espolvorea con azúcar glass. En ocasiones, puede llevar un toque especiado de vainilla o de canela. La receta fue creada en el siglo XVI por las monjas del Convento de Santa de Viana do Castelo, quienes se encargaron de perfeccionarla a lo largo del tiempo. Desde el año 2021, ostenta la distinción de marca registrada. Si viajas en familia, en vuestro tour gastronómico por la comida típica de Portugal no pueden faltar esta y otras elaboraciones dulces. Descubre los hoteles todo incluido en Portugal de Iberostar y haz que cada bocado forme parte de un viaje inolvidable para todos.