Fecha de publicación 30/03/2026
Un viaje a través de los sabores de Marruecos en 9 recetas
Agadir, Marrakech o Saïdia: los hoteles en Marruecos de Iberostar te esperan para acompañarte a descubrir una cultura magnética, donde la opulencia de los sentidos convive en armonía con la humildad espiritual. Una parte importante de ese antiquísimo legado es la gastronomía.
Hablar de cocina marroquí significa adentrarse en una de las tradiciones culinarias con más personalidad, no sólo del norte de África, sino de todo el continente. Comida de matices almizclados, de especias envolventes, de fusión de lo dulce con lo salado; de una mesa que se comparte con la familia y también con el desconocido. De tradición y de modernidad. De llaneza y de misterio. Este destino africano es un paraíso gastronómico de vista y paladar atentos que hace honor a un proverbio árabe que dice: “Quien no comprende una mirada, tampoco comprenderá una larga explicación”.
Viajamos contigo a través de los sabores de Marruecos; desde sus bases y rituales, a sus recetas típicas, los mejores sitios para comer y las bebidas que acompañan a los platos.
La esencia de la cocina marroquí
El ras el hanout
Probablemente hayas oído hablar de este ingrediente clave de la cocina marroquí que evoca colores cálidos, atardeceres infinitos e imágenes imborrables como el Marruecos dorado de Carmina Ordóñez y otras celebrities con espíritu bohemio. Pero, ¿qué es el ras el hanout y cómo se utiliza? Lo primero que tienes que saber es que consiste en una mezcla de especias –y no una sola, como se suele creer– que nació como condimento prémium en las tiendas y puestos locales. De hecho, su nombre significa “la cabeza de la tienda”, en referencia a que se trata de la mejor mezcla del comerciante.
No existe una manera única de prepararlo, pues puede incluir entre 20 y 40 hierbas secas, entre ellas, cúrcuma, cilantro, jengibre, pimienta negra, cardamomo, canela y nuez moscada. En ocasiones, se le añaden también pétalos de rosa y otros aderezos exóticos. Su sabor entre dulce y picante combina a la perfección con recetas como el cuscús o el tajine.
El ritual de la hospitalidad a través de la comida
Desde el primer momento en que pongas un pie en nuestros hoteles Todo Incluido en Marruecos, notarás la envolvente hospitalidad de este destino, célebre por su carácter acogedor. El ritual de la comida marroquí se basa en el respeto, la generosidad y la amabilidad mutuas. La ceremonia del té, donde a menudo esta bebida se sirve con dátiles y dulces tradicionales, es el gesto definitivo de bienvenida y una de esas costumbres locales que te harán sentir acogido y confortable allá donde vayas. Como norma general, ten presente que no resulta educado rechazar una taza de esta infusión ni otras muestras de cortesía culinaria, ya que se considera una falta de consideración hacia el anfitrión.
Los 9 imprescindibles
Cuscús
El cuscús o cous cous reina en la cocina marroquí como uno de sus alimentos básicos. Venerado por igual por mayores y pequeños, no puede faltar en el menú de tus vacaciones en hoteles para familias en Marruecos. Es una de las recetas árabes saludables más antiguas de la cultura bereber: se tiene constancia de su existencia desde hace casi 1.000 años. En realidad, consiste en una guarnición de sémola de trigo duro para un estofado. Se prepara con el mismo vapor del estofado, siendo muy famoso el de cordero con ciruelas. Aunque existen un millón de versiones, una de las más curiosas es el cuscús dulce denominado Seffa, cocinado para festejar el nacimiento de los bebés.
Dónde vivir la mejor experiencia gastronómica en Marruecos
Street food con historia
Alojarte en hoteles en Marruecos te permitirá acercarte a su gastronomía tanto en el alojamiento como fuera de él. En este país, la comida callejera es una declaración de intenciones a la altura del surf o de las expediciones por el desierto. Los puestos del os zocos y plazas de los riads te brindarán una experiencia de street food auténtica y diferente, con una buena relación calidad-precio. Históricamente, los tenderetes gastronómicos han estado vinculados a la convivencia entre distintos pueblos en el espacio público, como los bereberes, los judíos, los árabes-musulmanes, los subsaharianos y los europeos.
¿Algunas de sus delicias? La maakoudao tortita de patata, los sándwiches de kefta–carne picada–, el msemmen –creps o pan plano hojaldrado–, el baghrir –la crep de “los mil agujeros”– y los sfenjo buñuelos.
Restaurantes en riads
Muchos riads ofrecen comidas en cualquier momento del día sin necesidad de alojarse en ellos. Por ejemplo, a primera hora de la mañana. Un desayuno típico de Marruecos incluye pan en su versión harcha –frito a la sartén– o krachel –bollo fermentado con anís y agua de azahar–, baghrirs con mantequilla, miel y fruta fresca, té moruno o café marroquí. Otras veces, el primer bocado es salado, con huevos, aceitunas, queso suave y pan o incluso hhelea, un plato a base de carne seca con especias y huevos estrellados envueltos en un pan de molde enrollado. La bisara o sopa de legumbres es otra alternativa. Al caer el sol, las cenas transcurren sin prisas y bajo las estrellas en patios y azoteas con vistas.
Aprende a cocinar como un local
Además de enterarte de datos curiosos sobre Marruecos como que nieva en el Sáhara, puedes adentrarte en el alma de este destino aprendiendo a cocinar al estilo marroquí para ponerlo en práctica al volver del viaje. El primer paso es visitar el mercado local o souk para hacer la compra como un lugareño más. El aroma de las especias te guiará hacia un menú de temporada que sabe mejor si se cocina a fuego lento y en familia, con técnicas tradicionales como el tajine de barro, el horno de pan o el rito del cuscús. Los condimentos, con el ras el hanout a la cabeza, definen las recetas. En la mayoría de destinos se dan clases de cocina, talleres y catas cerca de los zocos, en riads y también en hoteles y resorts.
Restaurantes de los mejores hoteles en Marruecos
Del restaurante marroquí Jawhara de Iberostar Waves Club Palmeraie Marrakech, al Teatro Casablanca y el Bar Jazmín de Iberostar Waves Saïdia o el Antares Moroccan Restaurant de Iberostar Waves Founty Beach, en los espacios culinarios de nuestros hoteles Todo Incluido en Marruecos cada carta ha sido diseñada cuidadosamente. Su propuesta conjuga lo mejor de la gastronomía de cada destino con la variedad internacional, incluyendo opciones veganas y menús infantiles. En los buffets y restaurantes temáticos podrás deleitarte con platos marroquíes a base de ingredientes frescos y de calidad con énfasis en lo local, cenas típicas con espectáculos, desayunos inolvidables y aperitivos junto a la piscina y en la playa.
Consejos para viajeros foodies
Cómo identificar un restaurante auténtico frente a uno turístico
Los puntos que más visitantes atraen de Marruecos, como la ciudad de Marrakech, pueden resultar “una trampa” para los turistas inexpertos. A la hora de salir a comer, elige siempre restaurantes frecuentados por los lugareños –si ves a familias marroquíes comiendo, es una buena señal–, con menús simples y limitados –enfocados en platos como el tajín y el cuscús–, precios asequibles, localizaciones algo “escondidas” y decoración sencilla. Evita en cambio aquellos con cartas escritas en varios idiomas y situadas en la misma puerta, ubicaciones demasiado céntricas o cuyo personal te insista demasiado en entrar. En esta guía de Marrakech en tres días encontrarás más consejos para tu escapada.
Etiqueta en la mesa
Además de no rechazar ni la comida ni la bebida que se te ofrezcan, procura seguir unas normas básicas de cortesía, como descalzarte antes de entrar en una casa en señal de respeto –también en algunos pequeños restaurantes familiares, riads y otros sitios públicos como los hammams marroquíes y las salas de oración–, comer y saludar siempre con la mano derecha y, en general, responder con gratitud y presencia a los dones gastronómicos que se desplieguen ante ti.
La etiqueta en la mesa se asocia a la creación de vínculos, y es un valor muy arraigado, en especial, en las zonas rurales y del desierto. Aunque nuestros hoteles 4 estrellas en Marruecos se adaptan a una filosofía internacional, no está de más que tengas en cuenta estas consideraciones durante el viaje.
Bebidas típicas
Los zumos de fruta fresca, batidos como elzaa zaa–con aguacate y frutos secos–o el raibi jamila –yogur líquido con granada– son algunas de las bebidas marroquíes más representativas. Elkéfir, cada vez más popular en otros lugares pero tan antiguo como la gastronomía del norte de África, resulta de fermentar leche animal o vegetal con bacterias y levaduras naturales. Bajo una apariencia de yogur líquido, puede contener hasta 60 cepas microbianas, de ahí su enorme acción probiótica y restaurativa de la microbiota.
En Marruecos, el té moruno o marroquí se bebe como si fuera agua. Más allá de la broma del whisky, esta infusión y bebida nacional se ha convertido en la letra culinaria del DNI del país africano, a pesar de que la tradición del té apenas tiene un par de siglos de edad. Su composición, como ya te hemos adelantado, es simple pero poderosa: una mezcla de té verde con hierbabuena fresca y azúcar. Según la costumbre, se ha de servir tres veces: la primera, amargo como la vida; la segunda, fuerte como el amor; y la tercera, dulce como la muerte. Donde mejor sabe es en los hoteles en Marruecos con alma.